Creación del Ministerio de Ambiente y Energía
En 1986, en medio de tiempos turbulentos en Centroamérica, tuve una visión audaz para el futuro de Costa Rica. Me acerqué al presidente Óscar Arias con una propuesta innovadora: la creación de un nuevo ministerio centrado en los recursos naturales, la energía y las minas, conocido como MIRENEM. Este movimiento visionario luego evolucionó hacia el Ministerio de Ambiente y Energía, o MINAE.
¿Pero por qué impulsé este cambio? Quería darle voz a la naturaleza en la política. Recuerdo vívidamente que, durante mi tiempo como estudiante en Stanford, a menudo me encontraba desconcertado por cómo y por qué la sociedad explota el medio ambiente, algo que era muy evidente en mi país natal, Costa Rica, siendo la deforestación lo más tangible. Sabía que Costa Rica dependía en gran medida de la energía hidroeléctrica, y para mí parecía lógico que el medio ambiente, y en particular los bosques, deberían estar bajo la misma autoridad.
Al elevar el medio ambiente a un puesto de nivel ministerial por primera vez, mi objetivo era impulsar una serie de reformas vitales. Mi meta era clara: priorizar la conservación, proteger los bosques y promover la biodiversidad y el desarrollo sostenible.
La creación del MINAE marcó una nueva era en la política costarricense, un giro hacia lo que hoy se conoce como "ecología política". Este enfoque reconoció la interdependencia de los ecosistemas y el bienestar humano, allanando el camino para políticas basadas en la ciencia que priorizaran la sostenibilidad ambiental.


